La lista 1 jamás se propuso ganar la elección, ese no era su objetivo, la idea desde el inicio era lograr la mayor cantidad de votos posibles para poder luego, en una coalición de gobierno, defender los principios por los cuales luchábamos y que oportunamente comunicamos durante la campaña, siendo los dos más importantes CEMENTERIO PARA TODOS Y RABINATO PLURALISTA. Siempre estuvo claro para una parte importante de nuestro grupo que esos principios no podían defenderse en una alianza con los ortodoxos, porque NO NOS RECONOCEN COMO JUDÍOS, ni antes, ni después de darles los votos, tal como surge de la entrevista a Guillermo Borger (presidente electo) en el diario Clarín de la semana pasada y que sumado a las últimas declaraciones del Rab Levin en Radio Mitre y el diario Crítica, constituyen el pensamiento profundo de los integrantes de la lista 4.
Por motivos que aún desconozco, y otros tantos que estoy intentando comprender, nuestro grupo se inclinó lenta y decididamente hacia un acuerdo con la lista 4. Es cierto también que NO LE FALTÓ RESPONSABILIDAD en este fracaso a quienes desde la lista 3 no generaban los espacios necesarios para conversar de manera orgánica y adecuada.
Los esfuerzos de quienes propiciábamos respetar los principios que el grupo se propuso desde un comienzo, se vieron cabalmente disminuidos al ganar por distintas razones, cada vez más adherentes la propuesta de aliarse con la lista 4. Muchos de nosotros, disconformes con esta decisión, resolvimos votar a favor en la asamblea del RAT PARA RESPETAR EL ACUERDO INTERNO al que habíamos arribado semanas antes en el que sostuvimos que la decisión de la mayoría (muy estrecha por lo que recuerdo) sería aceptada por el grupo en su conjunto.
La lista 1 había consensuado por diferentes motivos no acompañar un gobierno de Abraham Kaul, y en función de ello le solicito a la lista 3 que procediera a proponer otro candidato, pero jamás se trabajó el escenario que resultaría en caso de que Kaul no bajara su candidatura, ahora comprendo que adrede, ese debate se postergó hasta el final cuando otros proponíamos darlo antes. La intransigencia de Kaul fue la EXCUSA PERFECTA para cerrar con los ortodoxos, a pesar de que las consecuencias de este acuerdo eran sustancialmente peores. Dentro de la lista 1, hay fervientes defensores de la diversidad judía, del total esclarecimiento de la causa AMIA, del diálogo inter-religioso, y de la AMIA social y política, temas que caerán inevitablemente en saco roto durante esta gestión.
Por mi parte intenté generar espacios de debate para modificar esta postura, pero las personas que yo confiaba apoyarían mi visión y que por su liderazgo lograrían disparar la duda en nuestra lista, no me acompañaron. No me arrepiento de haber armado este espacio que sumó liderazgo y honestas intenciones al debate comunitario.
A pesar de todo esto, no voy a convalidar con mi silencio ni a aceptar que se propongan por medios masivos de comunicación frases ofensivas y discriminatorias, que para mi asombro, ESTAN DIRIGIDAS PRINCIPALMENTE A LOS MIEMBROS DE LAS INSTITUCIONES CUYOS PRINCIPALES REFERENTES LES DIERON EL VOTO EN LA ASAMBLEA DEL RAT PARA QUE FORMEN GOBIERNO, lo que además de hablar de intransigencia desnuda ingratitud, soberbia e ignorancia.
Aprendiendo de mis errores, no tengo otro camino que intentar reparar lo que ocurrió, en primer término HACIENDO UN LLAMADO FUERTE Y CLARO a los miembros electos de la lista 4 a que comprendan la IRRESPONSABILIDAD de sus recientes declaraciones y la IMPOSIBILIDAD de su tarea si continúan en esa actitud tanto en el pensamiento como en la acción.
Desde mi humilde posición buscaré que la AMIA vuelva a ser dirigida por el sector comunitario mayoritario de nuestro país, que aún con sus falencias, nos representó a todos y no propuso ni en las ideas ni en las prácticas ningún tipo de división comunitaria basada en la fe o en las creencias.
* MIGUEL TOIMAHER, miembro electo del RAT por la Lista 1 "AMIA es de Todos"
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